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Convención de Palermo: 20 años de lucha contra las mafias. La intervención de los Ministros Di Maio, Lamorgese y Bonafede

Data:

14/12/2020


Convención de Palermo: 20 años de lucha contra las mafias. La intervención de los Ministros Di Maio, Lamorgese y Bonafede

En estos días se cumple el vigésimo aniversario de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (UNTOC), un hito del multilateralismo, cuyo documento fundacional fue abierto a la firma en Palermo en diciembre de 2000. La intuición fundamental fue la necesidad de contar con instrumentos más eficaces de cooperación judicial y policial internacional en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional.

Es gracias a ese acuerdo que hoy cada Estado ya no libra una batalla solitaria contra este fenómeno odioso (que, además, no tiene una pertenencia territorial) sino que puede contar con la colaboración de otros países en el intercambio de habilidades y experiencias nacionales. Y es también gracias a la Convención de Palermo, a la que se han adherido 190 estados de los 193 de la ONU, si la respuesta de la comunidad internacional al crimen organizado, en sus múltiples manifestaciones, ha experimentado un aumento cualitativo significativo en los últimos años. Eso también gracias a la introducción de herramientas innovadoras para apoyar la actividad de los poderes judicial y policial: equipos conjuntos de investigación, entregas controladas, vigilancia electrónica, operaciones encubiertas, protección de testigos, magistrados y oficiales de enlace, técnicas especiales de investigación, formación específica para los operadores, desarrollo de capacidades y asistencia técnica, solo por nombrar algunos.

Este extraordinario resultado se lo debemos a la capacidad de visión de Giovanni Falcone, quien, interpretando el esfuerzo diario y la eficacia del sistema nacional de policía y justicia, comprendió que sólo una cooperación internacional lo más amplia posible puede infligir fuertes derrotas a las mafias. Mafias que se aprovechan notoriamente de las diferencias regulatorias y de los diferentes estándares operativos entre países para perseguir sus propios intereses. Pocas semanas antes de ser asesinado, el juez había participado en la primera sesión de las Naciones Unidas sobre prevención del delito y justicia penal en Viena y allí exigió enérgicamente un compromiso global en la lucha contra la mafia.

El pasado mes de octubre, la UNTOC aprobó la "resolución Falcone" presentada por Italia, que reconoce el papel pionero de Giovanni Falcone y reconoce cómo su "trabajo y sacrificio allanaron el camino para la adopción de la Convención". A la luz de la dimensión económica de la delincuencia organizada, se invitó a los Estados partes a fortalecer la cooperación para el decomiso de activos derivados de actividades delictivas, incluido el blanqueo de capitales y la corrupción, previendo también un uso social de los activos decomisados.

Como hace veinte años, aún hoy existe un fuerte compromiso para el apoyo de la Convención de Palermo, porque su actualidad no nos exime de seguir trabajando para superar los temas críticos y hacer aún más efectivos los instrumentos normativos y operativos previstos.

A lo largo de los años, además, la Convención ha ampliado su alcance para combatir nuevas emergencias mundiales, como la trata de personas, el tráfico de migrantes y el mercado de armas. Sin embargo, no hay duda de que la Convención también puede utilizarse para combatir todas las formas más graves y nuevas de delincuencia, incluidas y especialmente las relacionadas con el uso de Internet. Para lograr efectivamente este objetivo, el uso de las tecnologías más modernas, especialmente en la recolección de evidencias, se vuelve inevitable también para superar las barreras que pueden obstaculizar las investigaciones.

Es tarea de Italia atesorar las experiencias y los considerables resultados logrados en estos veinte años, adaptando las herramientas existentes a un mundo en constante evolución, en el que la delincuencia también adquiere formas nuevas e insidiosas, como han demostrado los intentos de los últimos meses, contrarrestados con profesionalidad y puntualidad, para explotar la pandemia con fines delictivos.

Por tanto, debemos en primer lugar intensificar nuestros esfuerzos contra las amenazas y los fenómenos transnacionales emergentes, pero también es necesario consolidar el intercambio de información para combatir el terrorismo y la incitación, el reclutamiento y la radicalización también a través de la web.

En marzo, Italia participará en el XIV Congreso sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, que se celebrará en Kyoto. En ese momento se pondrán en práctica las líneas de acción ya probadas con la Convención de Palermo, mirando a los objetivos de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. También en vista de este evento, en el vigésimo aniversario de la Convención de Palermo, queremos que surja una renovada reflexión de los Estados partes, junto con el compromiso de fortalecer aún más la cooperación en la lucha contra el crimen organizado en todas sus manifestaciones.

Por nuestra parte, podemos asegurar de que continuaremos luchando sin descanso contra todas las mafias a nivel internacional. El Estado italiano está a la vanguardia de esta acción. «Los hombres pasan, las ideas quedan y siguen andando en las piernas de otros hombres», decía Giovanni Falcone. Hoy podemos decir con orgullo que sus ideas continúan caminando en las piernas de mujeres y hombres de 190 países de todo el mundo.


Luogo:

Roma

Testata:

Corriere della Sera, 13 de diciembre de 2020

Autore:

Luigi Di Maio (Ministro de Exteriores), Luciana Lamorgese (Ministro de Interior), Alfonso Bonafede (Ministro de Justicia)

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