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Madrid: Diálogo sobre el estado de derecho y las crisis internacionales con Josep Borrell y Javier Cremades, Presidente de la World Jurist Association

Ambasciatore G. Buccino Grimaldi

El embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, acogió en la residencia de la Embajada la presentación del libro «Sobre el imperio de la ley», del jurista español Javier Cremades, presidente de la World Jurist Association. El acto fue inaugurado por el presidente del Tribunal Constitucional español, Cándido Conde-Pumpido, y consistió en un diálogo entre el autor y Josep Borrell, antiguo Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, moderado por María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid. Al encuentro asistieron numerosos jefes de misión acreditados en Madrid, personalidades destacadas de la sociedad española y representantes del mundo institucional y jurídico.

En su discurso de bienvenida a los asistentes, el embajador, tras señalar que la primacía del derecho nunca constituye un logro definitivo, sino que requiere instituciones sólidas, una cultura constitucional y el respeto de las normas comunes, recordó que las democracias constitucionales establecen, en defensa de la dignidad de la persona, un núcleo de principios fundamentales que escapan a la mera voluntad de la mayoría. Seguidamente, el embajador se refirió a la dimensión europea del tema, al equilibrio entre la primacía del Derecho de la Unión y las tradiciones constitucionales de los Estados miembros y, aludiendo al libro, destacó un aspecto de especial actualidad: la relación entre el poder político y la jurisdicción, subrayando que la verdadera prueba de fuego del Estado de derecho no consiste en aceptar las sentencias con las que se está de acuerdo, sino en respetar también aquellas con las que se discrepa.

A continuación, intervino el presidente del Tribunal Constitucional español, Cándido Conde-Pumpido, quien recordó el valor de la Constitución española de 1978 —la más longeva de la historia del país— y la voluntad, expresada en el preámbulo, de establecer un Estado de derecho que garantice el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Aunque reconoció que, como demuestra la actualidad, a veces puede prevalecer el imperio de la fuerza, señaló que la ley, aprobada democráticamente y aplicada de forma imparcial, es la única respuesta posible.
En un mensaje de vídeo, el presidente del Tribunal Constitucional Federal alemán, Stephan Harbarth, se refirió al sentimiento de miedo generalizado en las sociedades contemporáneas y calificó la obra de Cremades de especialmente actual, en un mundo marcado por crecientes amenazas para los Estados democráticos. Recordó la responsabilidad de defender y proteger el Estado de derecho, sin el cual no puede haber ni libertad ni democracia.

En el debate sobre el libro, Cremades puso de relieve la deriva hacia Estados dictatoriales y democracias autoritarias, de los que antaño se huía y hacia los que hoy se tiende a ir, uno de los mayores retos para las democracias contemporáneas, y Borrell recordó el ejemplo emblemático de El Salvador. En este sentido, Cremades, tras manifestar su preocupación por la pérdida de confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas, recordó que las constituciones de las principales democracias occidentales, desde España hasta Italia y Alemania, son relativamente recientes y aún deben considerarse, en muchos aspectos, como experimentos. Por su parte, Borrell se detuvo en la importancia de la ley y en su antítesis, la relación de fuerzas, subrayando que sólo la primera permite vivir en un mundo libre y democrático. Al referirse a la brecha entre el poder de establecer las normas y el de hacerlas cumplir, evidente en diversos escenarios internacionales, el ex alto representante de la UE señaló que no puede haber una ley efectiva sin la capacidad de garantizar su aplicación.
Por último, Borrell y Cremades se detuvieron en el peso de la interpretación en la aplicación de la ley y en la falibilidad del juicio humano, poniendo de relieve, a través de casos de jurisprudencia, cómo la evolución de la sensibilidad social puede influir en las decisiones de los tribunales.