La Embajada de Italia en Madrid organizó ayer, en los jardines del Palacio de Amboage, la recepción para las celebraciones del 80 aniversario de la República Italiana.
Asistieron al evento más de 1600 invitados, entre los cuales el Presidente del Senado de España, Pedro Rollán Ojeda, el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz Delgado.
También participaron la Presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, el Secretario de Estado para la Unión Europea del Ministerio de Asuntos Exteriores, Fernando Sampedro, la Secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, Amador Fernando Enseñat y Berea, el Jefe del Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro Sánchez. Asistieron asimismo altos cargos de la Casa de Su Majestad el Rey Felipe VI, además de representantes del cuerpo diplomático, del mundo político, económico, cultural, periodístico y de la sociedad civil italiana y española.
Tras la ejecución de los himnos nacionales y europeo por parte de la Banda nacional de la Guardia Civil, pronunció su discurso el Embajador de Italia en Madrid, Giuseppe Buccino Grimaldi, recordando que la construcción de la paz y la afirmación de la libertad se encuentran entre los actos fundacionales de la República, junto con la vocación al multilateralismo en Europa, y recordando tres momentos fundamentales de nuestro recorrido republicano: la síntesis realizada por la Asamblea Constituyente entre visiones políticas incluso muy distantes; la entrada de Italia en la OTAN en 1949 como miembro fundador; la firma de los Tratados de Roma, en 1957, con el nacimiento de las Comunidades europeas, de las cuales Italia fue entre los seis países fundadores.
Después de rememorar la alocución del pasado marzo pronunciada por el Señor Presidente de la República en la Universidad de Salamanca con ocasión de la entrega del doctorado honoris causa, en la cual el Jefe de Estado evocó la lección de la Escuela de Salamanca, el pensamiento de Francisco de Vitoria y de Cervantes, como expresión de humanismo europeo que adelantó una concepción europea de la dignidad humana como valor intrínseco, el Embajador se detuvo en los retos del presente, atravesado por un incremento de las desigualdades socio-económicas y de las inquietudes por el futuro y por el impacto de las nuevas tecnologías. En esta perspectiva, el Embajador invitó a reflexionar sobre la encíclica Magnifica Humanitas de León XIV, que subraya la necesidad de dotar la innovación tecnológica de un nuevo marco espiritual, ético y político.
En el ámbito internacional, el Embajador constató la continua erosión de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, la sistemática violación de los derechos humanos y la vuelta a la guerra como herramienta de afirmación política. Sin embargo, prosiguió, dos Estados profundamente europeístas como Italia y España no se resignan a la deriva del orden internacional hacia el Leviatán de Hobbes. En este sentido, el Embajador subrayó que Europa sigue ejerciendo una fuerza de atracción muy intensa y conserva cohesión y determinación entre sus miembros. Lo demuestran el próximo referéndum en Islandia sobre la adhesión y la ampliación hacia los Balcanes, una “reunificación de Europa”, según las palabras del Vice Presidente del Consejo y Ministro de Asuntos Exteriores Tajani. Y también el apoyo europeo a la heroica resistencia del pueblo ucraniano frente a la agresión rusa, como destacó el Embajador, recordando la posición del gobierno italiano, reforzada por la Presidenta del Consejo Meloni y por el Vice Presidente y Ministro Tajani, sobre el futuro de Ucrania dentro de la Unión Europea.
En su saludo, la ministra Saiz hizo hincapié en el valor de la movilidad entre ambos países, con miles de italianos que han elegido España para vivir y trabajar, pero también con un número cada vez mayor de españoles que han encontrado en Italia oportunidades para crecer tanto a nivel personal como profesional. De ello se desprende una realidad que, según señaló, fortalece nuestras sociedades y demuestra que la convivencia es una fuente de dinamismo, innovación y prosperidad.
Por su parte, el ministro Grande-Marlaska destacó la ejemplar cooperación entre Italia y España en la lucha contra el crimen organizado, en materia de protección civil y en la gestión de la migración, y puso de relieve el papel desempeñado por Italia y España, también en su calidad de países de primera llegada, en la adopción del nuevo Pacto Europeo sobre Migración.
Por último, el presidente Pedro Rollán, siguiendo la línea europeísta de las intervenciones anteriores, recordó que la adhesión de España a la Comunidad Europea, «un proyecto del que Italia es miembro fundador», cambió para siempre el ADN español.
Las celebraciones institucionales se vieron enriquecidas por la exposición de tres automóviles emblemáticos que representan la excelencia automovilística italiana, como el Alfa Romeo Montreal, el Ferrari 365 2+2 y el Lancia Flaminia Zagato Serie Uno. Los coches expuestos fueron seleccionados por Raúl Aranda, presidente de la Federación Española de Vehículos Antiguos, por invitación del presidente de la Fédération Internationale des Véhicules Anciens y del Automotoclub Storico Italiano, Alberto Scuro.
Los asistentes apreciaron de manera especial la exposición fotográfica en los jardines de la Embajada, realizada gracias a la colaboración entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y 1000 Miglia, excelencia automovilística italiana que simboliza el ingenio, la creatividad y la tradición, con el objetivo de reforzar la presencia internacional de la Freccia Rossa, llevando los valores, la historia y la cultura del Made in Italy más allá de las fronteras nacionales y consolidando la reputación de las excelencias italianas y el atractivo de los territorios, apoyando las cadenas de producción, el arte y el diseño.
Los invitados pudieron degustar un menú creado para la ocasión por Degusto Eventi, con la colaboración del chef de la Residencia, Giuseppe Ferraro. El itinerario gastronómico propuso una selección de especialidades representativas de las distintas zonas del país: norte, centro, sur e islas, ofreciendo un viaje a través de la variedad y la excelencia del patrimonio enogastronómico nacional. A través de los sabores, la tradición y las producciones de los territorios italianos, el menú quiso homenajear la riqueza cultural e identitaria de Italia, subrayando el papel de la gastronomía como expresión de la historia, de las comunidades y de los valores que caracterizan el país. Una iniciativa que contribuyó a poner en valor, a través también del lenguaje universal de la comida, la imagen de Italia y de sus excelencias en el contexto internacional.
Se agradecen profundamente todos los patrocinadores que contribuyeron al éxito del evento, en colaboración con la Cámara de Comercio e Industria italiana para España y con el IES Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid: ante todo Fratelli Figurato, Intesa Sanpaolo, Iryo y Mediaset España; en segundo lugar Endesa, Generali, Reale Seguros y Sacyr; y finalmente Abertis, Agua Mineral San Benedetto, Airbus, Bip Group, Casa Abruzzo, Cellnex, DBA Group, Enagás, FEVA (Federación Española de Vehículos Antiguos), Federazione Italiana Cuochi, Ferrero, Finanzauto, FIVA (Federation Internationale Vehicules Anciens), Garofalo, GMV Innovating Solutions, Grimaldi Lines, ITA Airways, Italfarmaco, IVECO, Leonardo, Lowpoly, Mammafiore, Negrini, Parmigiano Reggiano y Plenitude (Eni).